Todo el tiempo se trata de tres relatos, pero que tal vez podrían ser uno solo, una antigua y bella de porcelana que por descuido alguien dejo caer al piso. Los personajes se proyectan unos sobre otros, los tiempos se mezclan, la realidad es observada a través de un espejo que proyecta oscuros y confusos reflejos. Los fragmentos están delante de nuestros ojos, pero no encajan: cualquier intento es vana. Sin embargo al mirarlos por separados, volvemos a creer que forman parte de ese antiguo jarrón.
MARIO LEVRERO (Montevideo, Uruguay 1940-2004), fue fotógrafo, librero, guionista de cómics, humorista y redactor jefe de revistas de ingenio; publicó las novelas: La ciudad (1970), París (1980), El lugar (1984), Dejen todo en mis manos (1994), El alma de Gardel (1996) y El discurso vacío (1996). Al morir dejó inédita su última obra, La novela luminosa. También publicó los libros de cuentos: La máquina de pensar en Gladys (1970), Todo el tiempo (1982), Aguas salobres (1983), Los muertos (1986), Espacios libres (1987), El portero y el otro (1992), Ya que estamos (2001), Los carros de fuego (2003), más dos volúmenes de Irrupciones (2001), columna periodística que realizara entre 1996 y 1998
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